jueves, 12 de octubre de 2023
Arrepentimiento
sábado, 9 de septiembre de 2023
viernes, 8 de septiembre de 2023
¿Funcional?
sábado, 2 de septiembre de 2023
Asertividad
Desearía que la gente fuera más honesta conmigo. Solo un poco, sin necesidad de ser hiriente.
No estoy ya en la edad de andar perdiendo tiempo para ver si de pura casualidad alguien me va a querer o no. Entonces, no voy a estar perdiendo el tiempo saliendo con alguien para que ni me responda ni nada.
Lo siento, hoy sí estoy enojado y triste.
viernes, 11 de agosto de 2023
Yokohama y lo que no fue
Día tranquilo en la oficina, así que puse de fondo el campeonato mundial de Pokémon de este año que se está haciendo en Yokohama, Japón.
... y me deprimí un poco.
Si cuando era joven le hubiera invertido a aprender a jugar Pokémon, ya sea de cartas o videojuego, a lo mejor habría participado en torneos formales. Pero pues en aquel tiempo, durante la carrera, era impensable tener un GameBoy con el juego por cuestión económica; igualmente era imposible dedicarme a las cartas porque no había tanto furor por ellas y menos en donde vivía.
Claro que eso no habría sido suficiente; también me habría faltado disposición a aprender el metajuego, practicar y jugar con otros. Todo eso era muy complicado en ese entonces.
Y aún así, cuando empecé a trabajar y a comprarme los juegos y las cartas (allá por el 2006-2007), no me dediqué a eso porque no tenía tanto tiempo, y no me interesaba. Solo quería jugarlo, disfrutarlo, pasar la historia y completar el Pokédex en el videojuego, o juntar cartas en TCG. No sé si me faltó interés o tiempo para acudir seguido a donde jugaban acá en Querétaro.
Incluso aún así, me aventé a ser juez en torneos de TCG tiempo después; empecé bien, pero a raíz de muchas cosas perdí interés y mi desempeño en los últimos eventos antes de dejarlo definitivamente dejó mucho qué desear.
Creo que después de todo sí hay cosas de las que me arrepiento: no haber tenido más interés... ¿o tiempo? En ese entonces tenía pareja, trabajo, y entre los asuntos familiares, mi cabeza no podía con todo. Y sigue sin poder.
¿De cuántas cosas me habré perdido no solo por no jugar Pokémon competitivo, sino por no interesarme en otros temas?
Sea como sea, hoy estoy donde estoy por las decisiones que he tomado. Así que a apechugar y seguir. Esperando, o no, que la situación mejore un día.
martes, 1 de agosto de 2023
Registro
sábado, 15 de julio de 2023
"Señorita Serena, ¿qué es 'engañar'?"
miércoles, 28 de junio de 2023
Ansiedad
miércoles, 24 de mayo de 2023
A mano
La última vez que escribí aquí algo que no me gustaba de mi trabajo, un jefe lo leyó y no pasó a mayores, pero no me dejó muy tranquilo que digamos. Espero no vuelva a ocurrir varios años después.
Nunca he tenido buena letra; mi ortografía es impecable, mas mi forma de escribir es... digamos que autoencriptada. Evidentemente el estar trabajando con computadoras fue disminuyendo esa capacidad y creo que cada vez escribo peor.
En el trabajo nos pidieron llenar un documento de descripción de puesto; la buena noticia es que ya tengo lo que voy a escribir. La mala, como cada vez que lo piden: debe ser llenado a mano en su totalidad.
Más allá de que no me guste y que mi letra sea poco legible... estamos en 2023, y trabajo en un área dedicada a tecnologías de la información. ¿No es algo arcaico pedir a fuerzas un documento a mano? Si se supone que mi firma es suficiente para validar un documento... ¿por qué no puedo llenarlo en la computadora, revisarlo con calma, imprimirlo y firmarlo?
Supongo que es la burocracia de trabajar en una entidad pública en México.
Por cobardía
miércoles, 17 de mayo de 2023
Viaje Familiar EUA, Día 12
Se me había pasado escribir del último día.
Fue una noche complicada pero más leve de lo que había pensado. Mi mamá llevó una manta a un rincón con su cojín del cuello y se durmió. Un problema menos, pensé.
Me acomodé en una silla y traté de dormir. La verdad no descansé, pero se me pasó rápido el tiempo, mis hermanas también se acomodaron y sin problemas nos tomó la mañana.
Con tiempo desayunamos, revisamos la puerta donde iba a salir el nuevo vuelo, nos desplazamos y finalmente subimos al avión. Por fin íbamos a casa.
Llegando a Querétaro, la principal preocupación era pasar por aduana, por todo lo que traíamos de compras y regalos. Pasamos, llenamos un formato, nos revisaron papeles, nos quitaron una orquídea que mi primo le regaló el miércoles a mi mamá, presionamos el botón, y luz verde. Pasamos.
Saliendo a la sala, caímos en cuenta que olvidamos recoger las maletas de la banda. Nos preocupamos tanto por la aduana que dejamos lo demás. No podíamos regresar, así que fue una lata ir a la aerolínea para pedir las maletas y esperar.
Un rato después, una revisión adicional (que nos pudimos haber ahorrado con la luz verde si hubiéramos recogido en tiempo las maletas), y ya estábamos enfilando a casa de mi hermana.
Recogimos las camionetas, fuimos a comer, y me dejaron en mi casa.
Finalmente ya estaba de regreso de esta odisea. No me quejo en lo absoluto, pero pareciera que al final me estaba enfocando en lo malo o lo complicado que en todo lo vivido en días pasados.
Cansado, desempaqué, me bañé y me puse a descansar.
Un viaje de mucho aprendizaje en términos de cómo moverse en el aeropuerto, el inglés... y pues la convivencia familiar.