Traje esta canción en la cabeza en la mañana, por cierto. No sé por qué pero me sonó a "tengo mucho qué hacer hoy".
domingo, 29 de diciembre de 2019
Final de temporada
Traje esta canción en la cabeza en la mañana, por cierto. No sé por qué pero me sonó a "tengo mucho qué hacer hoy".
lunes, 7 de octubre de 2019
¿Qué quiero?
Pese al poco tiempo libre que tengo para hacer actividades como salir, siento que no sé si debo hacerme a la idea de seguir solo un buen tiempo o si hay algo que debo cambiar para poder intentar salir con alguien nuevamente.
El otro día me preguntaban qué es lo que quiero; para ser franco, me costó mucho trabajo llegar a una propuesta concreta.
Disfruto del sexo lo mejor posible, aunque la frecuencia es más baja de lo que quisiera (tampoco pretendo hacerlo diario, es mucho), claro que hay muchas personas que me llaman físicamente la atención, pero por una u otra causa no me animo a acercarme sexualmente. Vamos a llamarlo prudencia, respeto a la otra persona, y evitar problemas. Para poder tener sexo busco tener un vínculo más allá del "aquí, ya, ahora". Por eso las apps de ligue no funcionan del todo para mí.
Por otro lado, aunque sí lo disfruto, creo que no es lo único que busco. La verdad prefiero estar abrazados y platicar de todo y nada a la vez. ¿Salir a tomar un café? No estaría mal, aunque he notado que me cuesta trabajo hablar muy abiertamente de ciertos temas, y más cuando estás en un lugar público; por ejemplo, situación sentimental.
El otro problema es que he notado que ya no disfruto jugar videojuegos como solía hacerlo hace años. Creo que, entre otras cosas, es porque la mayoría del tiempo juego solo. Es raro porque muchos años así jugaba en casa en la computadora. Debería estar habituado a jugar solo y no tener a alguien cercano con quién ya no digamos jugar, simplemente platicar y compartir datos frikis. Alguien con quién hablar de la música de Final Fantasy, de la dificultad de Hyrule Warriors, de los mangas de Zelda, de las tonterías de Serena/Usagi en Sailor Moon, de MasterChef.
Y no es que esté totalmente aislado en ese aspecto, el problema es coincidir en tiempo y lugar. Trato de ir cada 15 días a jugar con amigos, y en general lo paso bien, pese a ser vapuleado sistemáticamente en Smash Bros.
Y, hay días que solo quiero un abrazo físico, hablar con alguien, y saber que aún hay esperanza de que las cosas estarán bien. Hoy no la siento. De ahí entonces que es complicado en este momento saber qué quiero.
No me ayudo, lo sé. Pero no pierdo la esperanza. De alguna forma me levanto todos los días para llegar a trabajar, hago lo mejor que puedo, como lo más sanamente que puedo, procuro verme bien y estar en un espacio tranquilo. Pero no es suficiente.
Aquí seguimos, de cualquier modo.
miércoles, 3 de octubre de 2018
Pláticas valiosas
Te quiero mucho, mamá.
lunes, 9 de julio de 2018
¿"Todxs"?, ¿"tod@s"?, ¿"todes"?
Sin embargo, hay un aspecto que en general me hace aún bastante ruido, que es el extremo de buscar una inclusión al grado de rebuscar en aspectos que no tienen relación. Concretamente, hablo de aquellos que buscan que la Real Academia de la Lengua admita el uso de deformaciones del lenguaje en aras de "ser inclusivos"; si bien per sé esto no es un problema, sí lo es en el sentido del trasfondo: se trata de usar la "x", la "@" y la "e" como vocal para incluir a todas las personas, independiente de su género o condición sexual.
De entrada, debo admitir que personalmente se me hace rebuscado tener que decir ahora "todos y todas" o "alumnos y alumnas", en pro de una equidad de género. La RAE ha dicho una y otra vez que en el aspecto del significado, "todos" y "alumnos" ya incluyen a "todas" y a "alumnas", respectivamente. Entiendo que en materia de equidad de género hay mucho trabajo por hacer, pero pretender que con tener que decir "todos y todas" para pretender quedar bien en discursos oficiales, o que en órganos gubernamentales DEBAS expresarte de esa forma, poco ayuda en la práctica, sobre todo cuando, a nivel lingüístico sabemos que "todos" es lo mismo que decir "todos y todas".
En contexto, actualmente el español está pasando por una serie de mutilaciones y deformaciones, desde el momento en que se permitió "socialmente" poner "q" o "k" en lugar de "que", omitir acentos gráficos y signos de puntuación, estamos afectando toda la cultura detrás del idioma, y encima, haciéndonos más deficientes en lengua y escritura. Muchos me han dicho que "es más fácil escribir así", y de alguna forma lo entiendo cuando es un mensaje de texto a una persona de confianza. Pero ya ver publicaciones en redes sociales con terribles errores de escritura, provocan que el mensaje original se confunda y hasta se pierda. "ps con k c entienda y ya no" (¡sic!), me dirán algunos... y sí... pero no. Es una cuestión de conocimiento y respeto. Ya los quiero ver a la hora en que quieran escribir algo serio y no cuenten con un procesador de textos con revisión ortográfica.
Lo siento, es una cuestión personal que me desvía un poco del tema. A partir de aquí, insisto, resalto mi opinión al respecto del tema, siempre abierto a observaciones y argumentos fundamentados, ¿va?
La justificación de la inclusión de las letras arriba descritas, según los que las solicitan, obedece a la necesidad de "incluir" a hombres, mujeres, y a aquellas personas que no se identifican con un género. Aquí sí ya no entendí. Hasta donde yo entiendo, empezamos por ser hombres o mujeres, en el aspecto biológico (los hermafroditas son un caso muy especial que requiere un poco más de estudio). OK, de ahí nos vamos a la cuestión del género: sientes que eres un hombre o sientes que eres una mujer; va, no hay problema. Si quieres vivir con dicha condición, o realizar una operación de reasignación de sexo para que haya una concordancia, va, me parece bien. Pero, hasta donde entiendo, o eres hombre o mujer cis-género, o transexual o transgénero, ¿no es así?
Entonces... ¿qué es eso de "género no binario"? Lo pregunto por mi evidente falta de conocimiento en el tema, y en el sentido de que para asumir una condición de género distinta a lo biológico, se requiere una evaluación médica. No es como que hoy amaneciste y decidiste no pertenecer a ningún género.
Que conste que aquí no estoy involucrando orientación sexual, esa es otra historia que no depende ni influye en todo este asunto.
El otro asunto es el hecho de que se está llegando al extremo de obligar a los gobiernos a reconocer un género no binario desde el nacimiento. Ahí no me convence para nada. Cuando naces, o eres niño o niña. Punto, no hay más. Ya si en el desarrollo de la persona, se da cuenta de que no se siente de su género, ah, bueno, ya veremos qué hacer. ¿Pero un bebé de género indefinido? Perdón, no lo entiendo.
Estoy plenamente consciente de que en este punto muchos de mis conocidos y amigos querrán hacerme ver que estoy mal. Sí, puedo estar equivocado, dado que hablo desde mi experiencia. Pero, en serio, quiero entender el asunto. Pero quiero entenderlo por las buenas: platicando, teniendo bases científicas, dialogando. No imponiendo ni atacando. Neta, no sirvo para eso.
Antes que todo, no olvidemos que somos personas que tenemos derecho a hablar y entendernos. Conocernos y crecer.
martes, 9 de enero de 2018
Día cero
Hoy es mi primer día, bueno, primer noche, en un nuevo cuarto. Estoy en la antesala de una serie de cambios mayores. En general creo que me siento bien, pero al mismo tiempo hay toda una gama de sentimientos que me generan una extrañeza.
Sin embargo, siento que está empezando a destacar el miedo, nuevamente. Miedo a afrontar las cosas que debí afrontar hace mucho tiempo, como debe de ser: solo.
No sé qué hacer, no sé por dónde empezar, pero de alguna forma estoy listo para dormir, para ir a trabajar mañana, reanudar la maestría, reanudar el inglés, alistar mi nuevo espacio, ponerlo en orden, y procurar darme tiempo para aquellas cosas, importantes y no importantes, que debo hacer.
Tengo miedo, pero no es como hace más de 10 años que no sabía qué hacer. Tengo más experiencia, tengo, de alguna forma, más recursos en general, y, sobre todo, tengo mucha gente que me quiere.
Ojalá eso sea suficiente para no dejarme caer de nuevo.
Aquí vamos...
martes, 26 de agosto de 2014
"De todo hay en la viña de Pokémon"... ¿o cómo era?
Quien me conoce sabe que aunque he disfrutado jugar Pokémon desde el 2006 (formalmente con la versión Diamond), me han costado varias neuronas entender todo lo relacionado al denominado "meta-juego", que es donde las habilidades estratégica, matemática y de paciencia del aspirante a Maestro Pokémon deben brillar para hacer un buen papel en las competencias entre amigos o en torneos oficiales.
Aún cuando, con el paso de los años, se ha facilitado mucho ese sistema de entrenamiento (que implican cosas como heredar habilidades, IV, naturaleza y movimientos de los padres en una nueva cría), la verdad me resulta bastante complicado, aunque con ayuda de amigos he podido mejorar mis equipos.
Pokémon se ha convertido en todo un fenómeno, desde que salieran las primeras versiones del videojuego en Japón allá por 1996 ya empezaba a causar cierto interés, por su modalidad, su sistema de juego, la capacidad de comunicación integrada en el Game Boy que le dio un impulso enorme a las ventas... bueno, era cuestión de tiempo para que nos llegada la denominada "fiebre amarilla" de Pokémon en el resto del mundo... y llegó para quedarse.
El fenómeno Pokémon trascendió del videojuego, llegando también en forma de serie animada, juguetes, cartas de juego... bueno, llegó incluso a ser portada de larevista Timeen 1999.
Evidentemente, como en todo fenómeno social/mediático/de entretenimiento, no han faltado detractores, algunos quizás con buenas intenciones y malas ideas (como la PETA), mientras que otros lo hicieron demostrando una falta de conocimiento y hasta de tolerancia a otras culturas. 'Ora sí que "de todo hay (y seguirá habiendo) en la viña del Señor".
El caso más sonado, al menos en México, al respecto del impacto cultural negativo que tuvo Pokémon en nuestro país, fue laconvocatoria a desechar y quemar todo aquel objeto relacionado con Pokémon, por ser considerado (según el párroco de una iglesia en Hidalgo, en aquel entonces) profano y de mala influencia para los niños. Realmente fue curioso que la noticia trascendiera al grado de que muchos padres de familia aprovecharan el hecho y prohibieran a sus hijos tener contacto con el popular concepto nipón.
Desgraciadamente no fue lo único que trascendió, ya que aunado al caso delcapítulo de la serie que provocó convulsiones a niños japoneses, se aprovechó para, literalmente, "satanizar" todo lo relacionado a la animación japonesa, y muestra de ello fue el programa de investigación periodística "Hablemos claro", donde de plano se fueron con todo en contra de algo que, al final del día y con un criterio bien formado, es una simple forma de entretenimiento. Tal derroche de objetividad impactó seriamente la difusión de seres japonesas de buena calidad a México, dando al traste con el esfuerzo de traductores, editores y gente del medio por muchos años.
Sin embargo, no todo estaba perdido en el contexto de la Iglesia Católica, ya que poco después de esos incidentes, leí en una revista de tecnología queel Papa Juan Pablo II había dado la "bendición papal" a Pokémon, al considerarlo un concepto lleno de imaginación, sin "efectos morales", y que está basada en "lazos de fuerte amistad". ¡Esto último, pese a todo, siempre ha sido el concepto de Pokémon! Aunque afortunadamente mi familia y yo estuvimos ajenos a toda esa publicidad negativa y podía seguir juntando mis tazos, jugando los videojuegos (al menos en emulador) y viendo series japonesas, leer una noticia como esta (que aunque no tuvo mucha difusión, dudo que haya sido mentira) me llenó de mucho gusto no solo como gamer, sino como católico, en aquel entonces.
¿Por qué menciono esto? Porque el sitio especializado Atomix ha dedicado desde la semana pasada diversos artículos relacionados a Pokémon, más allá de los videojuegos, abarcando otros aspectos culturales y sociales, entre ellos,el religioso.
Además de ahondar en algunos puntos que ya expuse aquí, lo que realmente me agradó mucho es que el autor del artículo no se quedó con lo que ya se había dicho, sino que además fue y le preguntó a un sacerdote cuál era la postura de la Iglesia Católica al respecto de Pokémon. Y, 'ora sí que por gracia de Dios, entrevistó a un sacerdote (a quien conozco personalmente y que le tengo un gran aprecio) que demostró apertura para un tema un tanto "polémico" como este.
En corto, y a como yo lo entiendo, realmente no hay un estudio profundo en materia de videojuegos dentro de la Iglesia, como para que sea valorado dentro de la misma y en base a su impacto positivo y negativo se tenga una postura oficial al respecto. El asunto, y aquí viene lo realmente interesante, es que,la opinión de un sacerdote va más en el sentido de sus percepciones, de su impacto cultural; así, hay quienes son un poco más apegados a su catequesis, a sus estudios, y hay otros quienes, sin dejar de lado lo importante y la base de nuestra fe como católicos, buscan un aspecto más humano. Y, ojo, esto se puede aplicar a cualquier otro tema, polémico o no, del que se trate con un sacerdote.
Fundamentalmente,la Iglesia Católica está invitada a dialogar con la modernidad, de a poco en poco se van dando ciertos cambios, cierta apertura a la iglesia; todavía hay un buen camino qué recorrer, pero "Roma no se hizo en un día".
En lo mientras, en lo particular, este artículo me da un enorme gusto y la esperanza de que, además de de los dogmas y las creencias, se puede se tolerante en el camino del conocimiento y de la información.
viernes, 12 de julio de 2013
El "mapachazo", o la aldea animal que me tiene cautivado
viernes, 17 de mayo de 2013
Super Metroid evidenciando al gamer actual
jueves, 11 de abril de 2013
"Club Nintendo" y yo, fin de una era
Así, casual, y de la nada, la semana pasada opté por ya no comprar la edición de Club Nintendo de este mes.
Sería mentira decir que me afectó (entre las muchas cosas que he traído en la cabeza últimamente), aunque estos días pasaba por algún puesto de periódicos y me acuerdo inconscientemente que no la he comprado... pero recuerdo que decidí ya no comprarla.
Club Nintendo nació en diciembre de 1991 como parte de una infraestructura "post-venta" de videojuegos en México, industria que apenas estaba iniciando en nuestro país. Poco a poco se fue abriendo paso como una publicación especializada sobre videojuegos Nintendo y, más que eso, como un medio de comunicación oficial de la misma compañía. A lo largo de los años fue creciendo no solo en número de páginas, sino en calidad de contenido, en información, noticias frescas (en aquel entonces y por muchos años no había la velocidad de información que se tiene ahora, y menos en materia de videojuegos que no pasaban de ser "un juguete más"), trucos, preguntas al editor, y más.
Como si no fuera suficiente, hubo un acercamiento bárbaro con los lectores; por un lado, en el lenguaje usado en sus artículos, el cual era franco, ameno y muchas veces con dosis de humor y a veces de reflexión; secciones como "El control de los profesionales" que llegaban a tocar temas como trabajo en equipo, ganar humildemente y hasta la importancia de la ortografía, son cosas que hacían la revista no solo un mecanismo comercial, sino un medio para aprender, conocer y crecer como jugadores y como personas.
Por otro lado, también fue haciendo mucho ruido de México en la industria, consiguiendo cosas como un servicio especializado de soporte en juegos y consolas, promociones y regalos para los lectores mexicanos, eventos y hasta cosas exclusivas para nuestro país (como el control dorado de Nintendo 64 firmado por Shigeru Miyamoto, creador de Mario). Por supuesto, también como portavoz de Nintendo en México (y con el tiempo en varios países de América latina), naturalmente había una tendencia a promocionar los productos y servicios de la compañía, así como algunas campañas anti-piratería. Revistas similares fueron y vinieron, otras siguen en pie, pero al final del día, Club Nintendo seguía fuerte y con su brillo propio.
Entonces, amable lector (y por si tenía el pendiente), se estará preguntando: "¿y por qué dejaste de comprar la revista?". Realmente hay muchas razones de fondo en mi decisión, entre ellas la inversión económica, pero no puedo decir que fueron tan significativas como una en particular: porque ya no me sentía impulsado a leerla una y otra vez hasta el cansancio.
Por supuesto, no soy el mismo que un día de enero de 1992 obtuvo su primera revista de Club Nintendo después que una vecina me la comprara (sobra decir que mi madre no estuvo de acuerdo en que la comprara habitualmente, así que tenía que ingeniármelas para poder comprarla con mis recursos). Tras 20 años, aunque habitualmente sigo jugando videojuegos, mi perspectiva de la vida ha cambiado considerablemente; en corto, ya no me impresiono tan fácilmente con cualquier cosa y he tendido a ser más objetivo; más allá de que si eso es totalmente normal en la vida a esta altura o no, lo cierto es que lo he aterrizado a mi pasión y único vicio en la vida.
La industria de los videojuegos ha cambiado dramáticamente, al grado de convertirse en algo así como un imperio comercial enorme con el que interactuamos día a día. Tanto eso es bueno, como es malo, con respecto a lo que era en los 90's. Hay más competencia, hay más acercamientos de la empresa con los clientes, lo cual es muy bueno, pero al mismo tiempo, ya no se siente ese arte, esa magia, ese toque que hacía a cada juego único y especial y, principalmente, divertido.
Por supuesto, esto es meramente mi percepción, la cual pareciera a veces no ser la única, pero sí tristemente parte de una minoría. La industria de los videojuegos ahora se ve mayormente como un negocio, y, claro, se trata de que los involucrados se vean beneficiados en utilidades y demás... pero, ¿a qué costo? ¿En qué momento nos atiborramos de juegos sin innovación, sin creatividad, sin una muestra de toque artístico que te hace sentir que realmente disfrutas el juego? Caray, ¡juegos sin terminar y atiborrados de DLC's! Vamos... ¿en qué punto empezamos como jugadores a permitir todo esto?
A lo largo de los años, la visión de la revista que nos atañe fue cambiando y evolucionando, cual debe ser. Gente salió, gente entró, pero todavía esa chispa que caracterizaba a cada nueva edición seguía... hasta que un día sentí que se iba perdiendo. ¿Qué pasó? ¿Cuándo? Realmente no puedo decirlo con exactitud. Sin embargo, puedo decir que al final del día, también Club Nintendo cayó en lo que la industria marcaba como inevitable: algo eminentemente comercial, sin esfuerzo, sin ganas de hacer las cosas por pasión.
Nunca me he atrevido a culparlos por poner información vieja; su filosofía desde su nacimiento fue "mejor llegar bien que llegar primero", y la verdad he preferido contar con un medio "oficial" en lugar de hacer caso de rumores que van y vienen, aún si esas noticias llegaban un poco tarde, pero sabían que decían la verdad. Empero, una cosa es tardarse en confirmar rumores, y otra es tardarse en confirmar información evidente, y más ahora con la era de la información en segundos, en donde si bien los rumores se difunden enormemente, ya tienes más medios y formas para si no corroborar información, sí al menos para hacerte de un criterio propio y discernir qué puede ser verdad y qué no.
Por otro lado, la forma en que han estado redactando sus artículos es muy plana y extremadamente positivista, tratando de ocultar los hechos negativos que un juego nuevo o consola tienen. Desde hace unos años en Club Nintendo empezaron a meter "calificaciones" a los juegos; un número frío que puede definir qué tan bueno o tan malo es un elemento en un juego. Curiosamente, antes el equipo editorial de la revista se negaba a hacerlo y en su lugar habían comentarios positivos y negativos; si un juego era bueno, aún siendo "de casa" (producido por Nintendo), le encontraban las áreas de oportunidad que tenía. En algún punto, aún sin querer poner calificaciones, decidieron poner comentarios de algunos de los editores, algo que me parece maravilloso, porque tienes más de una perspectiva y eso ayuda mucho a formar un criterio.
Algo terrible que he notado en recientes ediciones es que desperdician páginas enteras con información sobre crónicas y/o tips de juegos viejos; el problema no es hablar de juegos viejos, sino que, ¿de verdad no hay más cosas de qué hablar en la revista? Es tan fácil hoy en día encontrar en Internet tips y trucos de prácticamente cualquier juego, realmente no necesitas asignar tantas páginas a hacer retrospectivas de ese calibre.
Por supuesto, todavía hay un contacto con la comunidad, con los videojugadores, no solo a través de la revista, sino de las redes sociales, pero al mismo tiempo se siente muy frío y lejano, a mi parecer. Muchos de sus recursos están subutilizados, como por ejemplo el sitio web (http://revistaclubnintendo.com/index.html), el cual aunque tiene un buen diseño, no se actualiza frecuentemente. Una interacción, un foro de expresión de los principales editores sería genial, como "portavoz" de Nintendo están obligados a hacerlo, creo.
Me llama mucho la atención cuestiones como el que últimamente invierten tiempo en responder a los lectores preguntas... pues no necesariamente tontas, sino sí cosas muy evidentes, muy lógicas, o que uno puede investigar hoy en día por su cuenta; por supuesto, los lectores que hacen estas preguntas también tienen responsabilidad en esto y sin afán de juzgar sus habilidades mentales (no soy nadie para hacerlo), ¿qué no pueden investigar tantito, formarse un criterio y en base al mismo preguntar o de plano evitar preguntar?
Hay otras cuestiones adicionales que supongo van más allá del equipo editorial, entre ellas el exceso de publicidad; es increíble que en más de una edición el mismo anuncio ocupe más de una página. También está la publicidad no relacionada a videojuegos, como la que incluye el grupo editorial al que pertenece la revista, con servicios de imágenes, chat, juegos y demás vía celular, pero me pareció de muy mal gusto que en una edición reciente terminara encontrando publicidad de un supuesto tratamiento contra el cáncer (con todo y que la COFEPRIS ha estado vigilando muy de cerca este tipo de anuncios).
También, y a sabiendas de que es una cuestión que en lo personal me molesta mucho, el hecho de anunciar promociones que al calce dicen "solo aplica para lectores del DF y Área Metropolitana", como si los de provincia no compráramos su revista desde hace años. Lo peor del caso es que hacen promociones tipo "los primeros X correos que lleguen" y resulta ser que cuando llegó la revista a tu ciudad la promoción ya pasó hace mucho; últimamente se ha retrasado mucho en llegar la edición nueva cada mes, aunque por experiencia propia sé que puede haber una larga cadena de situaciones ajenas al equipo editorial.
En corto, veo el cómo es la revista ahora, y la verdad se ha vuelto intrascendente, un producto más "del montón"; no deja de ser un medio oficial, pero desafortunadamente ya no son el único medio de donde se puede obtener información oficial, y se están quedando muy atrás entre la amplia oferta actual. Cosas como esta me hacen replantearme si de plano no seré yo el problema (la edad, el estrés del trabajo, problemas personales, etc.), pero cuando volteas a tu alrededor, entre tus amigos, y te das cuenta que tienen su mismo sentir hacia la revista que atesoramos por años... te das cuenta que quizás no estás tan mal.
Aún conservo mis revistas tras varios años; algunas se han perdido, otras las he conseguido gracias a bazares o amigos, algunas andan cediendo al paso del tiempo y del uso constante, pero ahí siguen, en un rincón especial
jueves, 7 de marzo de 2013
Golden Sun: Dark Dawn, o un "garbanzo de a libra" entre los RPG's
viernes, 21 de diciembre de 2012
WiiU, adelantado a su tiempo... ¿tecnológico, o comercial?
- Respaldar la SD de mi Wii (este paso lo hice por mi cuenta)
- Respaldar la NAND desde el mismo Wii mediante BootMii
- Entrar a la tienda en línea del Wii y darte cuenta de que necesitas una actualización para acceder
- Arriesgarte y actualizar la consola (con la consecuencia desde perder el hackeo hasta dejar inservible la consola)
- Bajar e instalar de la tienda la aplicación de Transferencia Wii a WiiU
- Correr la aplicación
- Revisar que, como sugiere la aplicación, no tengas datos de guardado o canales en la SD de la consola, ya que solo se transfiere lo que está en la memoria del Wii (en mi caso no fue así)
- Preparar una nueva SD vacía y ponerla, a la par de asegurarse que la consola sigue conectada a Internet
- Esperar a que se transfieran los datos, en función de la cantidad de los mismos
- En el WiiU, descargar e instalar la aplicación de transferencia de datos desde la tienda del Wii (sí, dentro del WiiU, más información abajo)
- Insertar la SD con los datos y asegurarse que el WiiU sigue con acceso a Internet
- Esperar a que se transfieran los datos, en función de la cantidad de los mismos
- YouTube, bien, se puede enlazar con tu cuenta del sitio y acceder a tu historial; los videos se ven muy bien mientras que en el GamePad ves la descripción... pero, ¿cómo? ¿no hay forma de adelantarlo? ¿No se puede pasar el video al GamePad?
- Netflix, muy bien, se puede ingresar con tu cuenta, y en este sí se puede pasar lo que estás viendo al GamePad
- Amazon Instant Video... pues sí se puede ingresar, te lista los videos y todo, pero te los vende; mejor pasé ese canal a otra página, no creo volverlo a usar
- Hulu Plus... ni idea, no está disponible en México
- WiiU Chat, suena interesante, pero todavía no tenía contactos de Nintendo Network registrados como para probarlo
- Nintendo TVii, pues con todo y que suena interesante, tampoco está disponible en México
- MiiVerse, pues es básicamente un foro donde los temas están separados por juegos y canales de la consola. Puedes escribir texto o hacer un dibujo desde el GamePad y publicarlo en un post del foro, opinar, dar "Likes" (llamados "Ajá")... pero nada más; de algo sevirá en el futuro
viernes, 23 de marzo de 2012
Respe(c)to a Benedicto XVI
El revuelo ha venido por dos posturas principales: por un lado aquellas que se llenan de alegría por la visita de Su Santidad, y otras, por el contrario, en un afán no solo de criticar la visita, sino a aquellos que por X o Y razón van por verdadero gusto a recibirlo.
Oh, sí, el siempre polémico tema de la religión, aderezado con aspectos obscuros dentro de la Iglesia Católica que, tarde o temprano, salen a la luz, aunque los responsables hacen como que no vieron nada, y complementado con un fervor religioso, casi ciego, por una fe.
No me voy a meter mucho en aspectos teológicos, ya que, en primera, van más allá de mi conocimiento y comprensión, y en segunda, porque aunque los mencione y explique con palitos y bolitas, los detractores nomás no lo van a entender y seguirán rebatiéndolos, a veces sin fundamento, pero bueno, tampoco importa.
Quiero enfocarme ahora en las manifestaciones negativas que se han manifestado por la visita de Benedicto XVI. ¿Qué pasa? ¿Cuál es el beneficio de rechazar su visita, cuando ni les va ni les viene?
Hey, es en serio; hablo muy en serio. ¿Qué carambas les importa a algunos que venga, si ni profesan la fé de la que él es máximo jerarca?
¿Que encubre a pederastas? Sí, quizá. ¿Qué se pudre en dinero pudiéndolo dar a los necesitados? Sí, por supuesto. ¿Que tiende a condenar aspectos sociales como el aborto y los homosexuales? Claro.
¿Entonces por qué pedir respeto a Benedicto XVI? ¿Por qué mejor no levantamos armas y lo juzgamos? Tentador, ¿verdad?
Bueno, ¿quién es el primero que se anima a hacer algo efectivo? ¿Tienen los pantalones para denunciar y decir "esta boca es mía", más allá de una pantalla o de un micrófono?
... ¿qu'iubo? ¿No, nadie? ¿Entonces para qué alegan? ¿En qué les afecta, de manera práctica, en sus vidas? ¿Que para qué tanta faramalla, tanta diplomacia, tanto dinero gastado del erario público... tanta hipocresía?
Ah, perdón, es que para algunos creo que les hace mucho ruido todo lo que "representa" Benedicto XVI. En cierta forma tienen razón... pero creo que exageran, para mal.
Benedicto XVI es el máximo jerarca de la Iglesia Católica... dicho de manera práctica, el máximo representante de Dios en este mundo. Uhhh... qué papelito, ¿verdad?
Afortunadamente para muchos de nosotros, El Papa sí es alguien importante, sí es alguien que merece respeto por su investidura... pero él no es la Iglesia, ni sus feligreses, ni su fé, así como así. Es un REPRESENTANTE, no es el todo, no es Dios, ¿captan? En todo caso, como aspecto político es tan importante como el máximo jerarca de cualquier otra creencia. Punto.
Como católico recibo con respeto su visita... pero no muero por ir, ni siquiera he visto nada en las noticias. Benedicto XVI tiene nula carisma, no veo en él el mensaje de amor de Jesucristo de buenas a primeras... pero no pasa nada. Las enseñanzas de Jesucristo van más allá de él. Está en las cosas que hacemos día a día por los demás. El Papa hace su trabajo, su labor, bien que mal, pero al final lo bueno que aprendamos de él es lo que cuenta. Nada más.
Ah, pero que quieren condenar a Benedicto aún, ¿eh? Tranquilos, hombre. Dios se encargará de eso en su momento, al igual que de todos los que creemos en Él. Estar alegando no le va a afectar al Papa, ni los va a escuchar. Mejor dedíquense a seguir con su vida propia, ayudemos a los que están cerca de nosotros, y poco a poco podremos hacer un cambio efectivo en nuestro mundo.
PD: Admito que esta vez me he dejado llevar por ciertos sentimientos, más que por el análisis. Pero esto, amigos, es lo que siento y en lo que creo. Soy católico, creo en Dios quien, pese a ser como soy, sé que me ama; por eso estoy en el grupo de oración. No me siento excluido por la Iglesia, porque en el momento en que podemos contar con apoyo de padres y frailes que nos respetan como Hijos de Dios, sabes que aún hay esperanza, y aunque hay voces poderosas que se empeñan en segregarnos, la realidad es que solo con un corazón abierto podemos estar con Dios. No hay de otra.
PD 2: Y si no les gustó mi opinión y creen que estoy mal... pues tranquilos. Sigo viviendo mi vida, pésele a quien le pese. ¿Estoy mal? Quizá, pero me agrada seguir creyendo y teniendo esperanza, tal vez eso me ha mantenido tan arriba como me es posible. Y, en todo caso, pues, ¿qué hacen aquí?
