No sé qué esté pasando en el mundo, pero creo que la situación económica le está pegando hasta a los grandes corporativos del entretenimiento. Me vengo enterando que Disney adquirirá a Marvel Comics, obteniendo con esto la propiedad de cerca de 5,000 personajes de Marvel a la ya de por sí extensa casa de series y películas infantiles.
¿Luego qué sigue? ¿Disney trabajando en conjunto con Warner Brothers? Ah, esperen... eso ya ocurrió en "¿Quién engañó a Roger Rabbit?"... bueno...
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martes, 1 de septiembre de 2009
miércoles, 3 de septiembre de 2008
Realidecepción
Este fin de semana pasado las dos principales televisoras en México presentaron dos proyectos que, por muy buenas intenciones que tengan, pintan para ser "algo más" de la baja calidad en TV abierta que estamos experimentando de un tiempo para acá.
El Show de los Sueños: Sangre de mi Sangre nos presenta a distintos grupos conformados por dos familiares y un artista, y en donde deben demostrar su talento tanto dentro del baile como del canto; Televisa ya tiene amplia experiencia haciendo este tipo de programas con buena aceptación en general, pero para esta propuesta, hasta donde estoy enterado (porque honestamente no estuvo en mis planes ver este programa), no hay un verdadero talento cuando menos entre los artistas participantes.
Hay quienes tienen mucho talento (Edith Márquez y Ernesto D'Alessio) y otros que definitivamente ni al caso (¿quién les dijo que el ex Kumbia King, Pee Wee, era artista? mejor ni hablemos de Gloria Trevi), amén de la controversia causada por la señora Lupita D'Alessio, quien funge como uno de los jueces del programa. Por otro lado, incluir a Adal Ramones fue un acierto, por la experiencia que tiene conduciendo este tipo de programas, de manera muy sobria (a diferencia de cuando conducía su revista Otro Rollo), pero... pues no tenían a ningún otro buen conductor para este reality show; lo que sí es imperdondable es la "conducción" de Patricia Navidad, que, perdón, pero está muy lejos de ser una conductora... en fin.
Por otra parte, La Academia: Última Generación es la propuesta de TV Azteca para cerrar el ciclo de su más exitoso reality show, siendo esta la 6ta generación; en lo particular me había entusiasmado mucho el proyecto, pero puedo decir que a partir de la 4ta generación, hubo un declive muy serio, dejando un poquito de lado el aspecto musical íntegro (que es el objetivo del programa) e incorporando en demasía otros aspectos que desgastaron mucho el proyecto, como participantes que no tenían ni un gramo de talento (la tristemente célebre Jolette) o confrontaciones entre los participantes, jueces, y hasta los maestros; no es que todo deba ser perfecto, pero una cosa es que a un juez no le guste la participación de un alumno y ya, y otra es que arremeta contra los maestros y cosas así.
Para esta (según) última generación yo en lo personal esperaba que se dejarían de escándalos y cosas así (muy a la usanza de la primera generación, quizá la más exitosa de las 5 anteriores porque realmente había talento y no "estrellitas"), pero con decepción vi que no ha sido así; del primer concierto solamente me agradaron 5 alumnos por su talento (no vamos a hablar de alguien que realmente me agradó físicamente... esa es otra historia) mientras que los demás presentaron serias deficiencias, aún tratándose de su primer concierto. Por el lado de los maestros noté más "mano dura", lo cual se me hizo bien, y por el lado de los jueces, como que se resiente la falta de Lolita Cortés (la más acertada, aunque también la más sui géneris de los jueces), pero con la inclusión de Raúl Quintanilla (director del centro de formación de actores de esta televisora), creo se tendrá una mejor evaluación, aunque a veces un poco dura.
Lo que sí me desagradó mucho es que ya no hay manejo de emociones, ¡ahora literalmente juegan con las emociones de los participantes! Algo que hasta grotesco se ve... pero bueno, no habrá mucho qué hacer, ideas de la producción, supongo.
Ya veremos qué ocurre en próximas semanas; yo seguiré viendo La Academia porque me gusta y punto... aún con todo y los corajes que me hagan pasar...
El Show de los Sueños: Sangre de mi Sangre nos presenta a distintos grupos conformados por dos familiares y un artista, y en donde deben demostrar su talento tanto dentro del baile como del canto; Televisa ya tiene amplia experiencia haciendo este tipo de programas con buena aceptación en general, pero para esta propuesta, hasta donde estoy enterado (porque honestamente no estuvo en mis planes ver este programa), no hay un verdadero talento cuando menos entre los artistas participantes.
Hay quienes tienen mucho talento (Edith Márquez y Ernesto D'Alessio) y otros que definitivamente ni al caso (¿quién les dijo que el ex Kumbia King, Pee Wee, era artista? mejor ni hablemos de Gloria Trevi), amén de la controversia causada por la señora Lupita D'Alessio, quien funge como uno de los jueces del programa. Por otro lado, incluir a Adal Ramones fue un acierto, por la experiencia que tiene conduciendo este tipo de programas, de manera muy sobria (a diferencia de cuando conducía su revista Otro Rollo), pero... pues no tenían a ningún otro buen conductor para este reality show; lo que sí es imperdondable es la "conducción" de Patricia Navidad, que, perdón, pero está muy lejos de ser una conductora... en fin.
Por otra parte, La Academia: Última Generación es la propuesta de TV Azteca para cerrar el ciclo de su más exitoso reality show, siendo esta la 6ta generación; en lo particular me había entusiasmado mucho el proyecto, pero puedo decir que a partir de la 4ta generación, hubo un declive muy serio, dejando un poquito de lado el aspecto musical íntegro (que es el objetivo del programa) e incorporando en demasía otros aspectos que desgastaron mucho el proyecto, como participantes que no tenían ni un gramo de talento (la tristemente célebre Jolette) o confrontaciones entre los participantes, jueces, y hasta los maestros; no es que todo deba ser perfecto, pero una cosa es que a un juez no le guste la participación de un alumno y ya, y otra es que arremeta contra los maestros y cosas así.
Para esta (según) última generación yo en lo personal esperaba que se dejarían de escándalos y cosas así (muy a la usanza de la primera generación, quizá la más exitosa de las 5 anteriores porque realmente había talento y no "estrellitas"), pero con decepción vi que no ha sido así; del primer concierto solamente me agradaron 5 alumnos por su talento (no vamos a hablar de alguien que realmente me agradó físicamente... esa es otra historia) mientras que los demás presentaron serias deficiencias, aún tratándose de su primer concierto. Por el lado de los maestros noté más "mano dura", lo cual se me hizo bien, y por el lado de los jueces, como que se resiente la falta de Lolita Cortés (la más acertada, aunque también la más sui géneris de los jueces), pero con la inclusión de Raúl Quintanilla (director del centro de formación de actores de esta televisora), creo se tendrá una mejor evaluación, aunque a veces un poco dura.
Lo que sí me desagradó mucho es que ya no hay manejo de emociones, ¡ahora literalmente juegan con las emociones de los participantes! Algo que hasta grotesco se ve... pero bueno, no habrá mucho qué hacer, ideas de la producción, supongo.
Ya veremos qué ocurre en próximas semanas; yo seguiré viendo La Academia porque me gusta y punto... aún con todo y los corajes que me hagan pasar...
viernes, 1 de febrero de 2008
¡SMASH!
(3 meses sin escribir... ya debo hacerlo más seguido)
Ahorita estoy por terminar una asignación en la Ciudad de México, y créanme que ya me quiero regresar, han sido jornadas muy pesadas, a la par de mis achaques psicológicos =). En lo mientras, esperando a que me resuelvan una duda, me puse a medio navegar en Internet, acordándome que desde hace tiempo quería escribir sobre este tema.
Si no hay más retrasos (ya hubo dos), el día 9 de marzo es la fecha en que el mundo de los videojuegos tendrá un suceso mundialmente esperado, en el que los amantes de la serie Smash Bros (juego producido por Nintendo en que pone a pelear a sus máximos personajes icono) tendremos la posibilidad de pasar incontables horas de golpes, estilo y gritos (claro, virtualmente hablando), pero sobre todo, muchísima diversión; me refiero a Super Smash Bros. Brawl.
Hablar de esta serie es hablar de uno de los máximos éxitos de Nintendo, en donde desde sus inicios (1999 en el Nintendo 64) conjugó un estilo de pelea muy sencillo con el dinamismo de los encuentros, amén de ser todo un homenaje a la larga historia que la empresa lleva a cuestas; todo, TODO, es una referencia a algún personaje o juego; desde los personajes invitados a la contienda usando sus habilidades propias de los juegos donde han aparecido, los excelsos arreglos musicales, los escenarios e ítems, es un deleite para los nostálgicos, sin dejar atrás la motivación para agarrar un control y soltar unos buenos golpes al adversario para, literalmente, "mandarlo a volar" fuera del escenario.
Hace ya casi 10 años, se creó mucho escepticismo ante el anuncio de un juego de esta índole, ya que en teoría sería una contradicción a las políticas de Nintendo en cuanto al uso de la violencia... además, ver una pelea entre personajes considerados "adorables" como Yoshi y Pikachu era algo que como que no nos cuadraba la idea a muchos. Con todo y eso, el juego salió y fue un éxito rotundo, dejando la sensación de querer más; el siguiente juego (Super Smash Bros. Melee) superó con creces al primero, agregando muchos elementos a las peleas y aumentando bastante la cantidad de personajes y opciones. ¿El resultado? A mi manera de ver, resultó ser EL JUEGO de todo Nintendo.
En esta nueva entrega para la consola Wii, poco a poco (estratégica pero impaciéntemente hablando) se fue dando información sobre el contenido de este nuevo juego, rompiendo nuevamente los esquemas al presentar primero un personaje que no pertenece al universo de Nintendo, y después cumpliendo el sueño guajiro de muchos jugadores (que por allá en los 90's reflejaban en dibujos publicados en revistas) al poner, frente a frente, la competencia de Mario, su personaje más popular; me refiero respectivamente a Solid Snake (de la serie Metal Gear de Konami) y a Sonic (de SEGA).
Este hecho ha causado mucha polémica, ya que muchos piensan que se perdería el contexto de Smash, mientras que a otros (me incluyo) nos hace pensar si habrán más elementos que no sean de Nintendo (¡me encantaría ver a MegaMan!). A la par de esto, la entrada de muchos nuevos personajes presupone que cambiará totalmente el estilo de juego, haciéndolo aún más dinámico sin perder la sencillez del control (abriendo 4 opciones de control de juego). La opción de juego en línea permite medir tus habilidades contra gente de todo el mundo, ¿no es esa una excelente opción?
Yo la verdad estoy muy emocionado, y cuento los días para tener en mis manos este juego, ¡no puedo esperar, estoy muy emocionado! ^_^ Sobre todo porque los momentos cuando juegas con alguien más (mejor aún, en grupo) son verdaderamente geniales.
Ahorita estoy por terminar una asignación en la Ciudad de México, y créanme que ya me quiero regresar, han sido jornadas muy pesadas, a la par de mis achaques psicológicos =). En lo mientras, esperando a que me resuelvan una duda, me puse a medio navegar en Internet, acordándome que desde hace tiempo quería escribir sobre este tema.
Si no hay más retrasos (ya hubo dos), el día 9 de marzo es la fecha en que el mundo de los videojuegos tendrá un suceso mundialmente esperado, en el que los amantes de la serie Smash Bros (juego producido por Nintendo en que pone a pelear a sus máximos personajes icono) tendremos la posibilidad de pasar incontables horas de golpes, estilo y gritos (claro, virtualmente hablando), pero sobre todo, muchísima diversión; me refiero a Super Smash Bros. Brawl.
Hablar de esta serie es hablar de uno de los máximos éxitos de Nintendo, en donde desde sus inicios (1999 en el Nintendo 64) conjugó un estilo de pelea muy sencillo con el dinamismo de los encuentros, amén de ser todo un homenaje a la larga historia que la empresa lleva a cuestas; todo, TODO, es una referencia a algún personaje o juego; desde los personajes invitados a la contienda usando sus habilidades propias de los juegos donde han aparecido, los excelsos arreglos musicales, los escenarios e ítems, es un deleite para los nostálgicos, sin dejar atrás la motivación para agarrar un control y soltar unos buenos golpes al adversario para, literalmente, "mandarlo a volar" fuera del escenario.
Hace ya casi 10 años, se creó mucho escepticismo ante el anuncio de un juego de esta índole, ya que en teoría sería una contradicción a las políticas de Nintendo en cuanto al uso de la violencia... además, ver una pelea entre personajes considerados "adorables" como Yoshi y Pikachu era algo que como que no nos cuadraba la idea a muchos. Con todo y eso, el juego salió y fue un éxito rotundo, dejando la sensación de querer más; el siguiente juego (Super Smash Bros. Melee) superó con creces al primero, agregando muchos elementos a las peleas y aumentando bastante la cantidad de personajes y opciones. ¿El resultado? A mi manera de ver, resultó ser EL JUEGO de todo Nintendo.
En esta nueva entrega para la consola Wii, poco a poco (estratégica pero impaciéntemente hablando) se fue dando información sobre el contenido de este nuevo juego, rompiendo nuevamente los esquemas al presentar primero un personaje que no pertenece al universo de Nintendo, y después cumpliendo el sueño guajiro de muchos jugadores (que por allá en los 90's reflejaban en dibujos publicados en revistas) al poner, frente a frente, la competencia de Mario, su personaje más popular; me refiero respectivamente a Solid Snake (de la serie Metal Gear de Konami) y a Sonic (de SEGA).
Este hecho ha causado mucha polémica, ya que muchos piensan que se perdería el contexto de Smash, mientras que a otros (me incluyo) nos hace pensar si habrán más elementos que no sean de Nintendo (¡me encantaría ver a MegaMan!). A la par de esto, la entrada de muchos nuevos personajes presupone que cambiará totalmente el estilo de juego, haciéndolo aún más dinámico sin perder la sencillez del control (abriendo 4 opciones de control de juego). La opción de juego en línea permite medir tus habilidades contra gente de todo el mundo, ¿no es esa una excelente opción?
Yo la verdad estoy muy emocionado, y cuento los días para tener en mis manos este juego, ¡no puedo esperar, estoy muy emocionado! ^_^ Sobre todo porque los momentos cuando juegas con alguien más (mejor aún, en grupo) son verdaderamente geniales.
miércoles, 14 de marzo de 2007
Versión occidental VS versión oriental
Ok, lo admito... después de mucho tiempo de negarlo y/o disfrazarlo, lo reconozco... me agradan las series de los Power Rangers y trato de estar al día en ellas (¿qué? ¿pensaban que diría otra cosa?).
En la primera temporada de mi blog, comenté acerca de esta popular serie, de sus numerosas temporadas, y de su origen en Japón con aún más temporadas bajo el nombre de Super Sentai. Hace unos días ingresé a YouTube (primera vez que entro a ese sitio directamente) para indagar más sobre la serie oriental. Entre videos de intros de las series, transformaciones y una que otra parodia (¡divertidísimas!), me llamó la atención encontrar "duelos" entre las series occidentales y orientales, que aunque solo eran videos armados de las series, me llamó la atención que todas concluían que Super Sentai era mejor que Power Rangers, argumentando puntos como el que la primera tuviera más temporadas (¡claro, la transmiten desde los años 70!) y el hecho de los personajes orientales son más maduros que en América, dando historias más complejas a diferencia de lo que hemos visto aquí, historias un poco más infantiles y/o fantasiosas.
Eso me llevó a preguntarme, ¿por qué se adaptó una historia oriental para hacerla una serie occidental más digerible? Es más, ¿por qué las producciones orientales se "suavizan" para traerlas a América? Más allá de que en Estados Unidos, Disney gestionó la adaptación de las series, no es el primer ejemplo que veo de esta situación.
Cuando salió el videojuego Final Fantasy (FF) para Nintendo (allá por 1987, creo) y lo trajeron a América, el juego tuvo una aceptación "buena" aquí, pero no la suficiente para demostrar interés en la serie por parte del público, y traer los dos siguientes títulos para la misma consola (FF II y III, amén de que recientemente se han lanzado reediciones de estos y futuros juegos para sistemas más actuales); cuando salió Final Fantasy IV para el Super Famicom (Super Nintendo en Japón), lo quisieron traer para América, pero se dieron cuenta de que el juego era muy difícil para los jugadores de 1991, y que tenían temas... pues poco apropiados para el público infantil que llegase a jugarlo (ay, ya, un besito se les hace demasiado); así, se modificó el juego para hacerlo más fácil y se suavizaron o censuraron algunas cosillas dentro del juego (diálogos, situaciones, hasta ítems en el juego), lanzando lo que en su momento se conoció como Final Fantasy II.
Esto también tiene que ver con el tema de la censura del que hablase en la misma primer temporada de mi blog, en donde las series de animación pasaron por su proceso de "purificación" para no ofender susceptibilidades o confundir al público; el caso de la relación sentimental entre Sailor Uranus y Sailor Neptune, de Sailor Moon, es uno de ellos, ya que aunque en México se adaptó y transmitió tal cual, en Estados Unidos se redujo la relación a un simple parentesco.
Es cierto que la forma de pensar en América y en Japón son muy distintas, ya que allá, aunque nos duela reconocerlo, hay más tolerancia en todos los aspectos, y sin dejar de lado sus tradiciones mano a mano con sus avances tecnológicos y una salud física y mental que, salvo por su enfoque exagerado al trabajo, muchos podríamos aprender un poco de ello.
Pero ese no es el punto al que quiero llegar, sino a lo que ocurre aquí en América, un poco más enfocado a Estados Unidos, ya que, por lo que he comentado, no nos gustan las historias complejas y llenas de matices, en donde las cosas no siempre son de color de rosa, y no porque el mundo sea cruel y obscuro (aunque eso parezca), sino porque queremos ocultar, en nuestras fantasías, de alguna forma una realidad: la humanidad es compleja, y como tal se debe entender, y eso no quiere decir que estemos mal necesariamente, sino que debemos adaptarnos los unos a los otros, y retroalimentarnos.
En la primera temporada de mi blog, comenté acerca de esta popular serie, de sus numerosas temporadas, y de su origen en Japón con aún más temporadas bajo el nombre de Super Sentai. Hace unos días ingresé a YouTube (primera vez que entro a ese sitio directamente) para indagar más sobre la serie oriental. Entre videos de intros de las series, transformaciones y una que otra parodia (¡divertidísimas!), me llamó la atención encontrar "duelos" entre las series occidentales y orientales, que aunque solo eran videos armados de las series, me llamó la atención que todas concluían que Super Sentai era mejor que Power Rangers, argumentando puntos como el que la primera tuviera más temporadas (¡claro, la transmiten desde los años 70!) y el hecho de los personajes orientales son más maduros que en América, dando historias más complejas a diferencia de lo que hemos visto aquí, historias un poco más infantiles y/o fantasiosas.
Eso me llevó a preguntarme, ¿por qué se adaptó una historia oriental para hacerla una serie occidental más digerible? Es más, ¿por qué las producciones orientales se "suavizan" para traerlas a América? Más allá de que en Estados Unidos, Disney gestionó la adaptación de las series, no es el primer ejemplo que veo de esta situación.
Cuando salió el videojuego Final Fantasy (FF) para Nintendo (allá por 1987, creo) y lo trajeron a América, el juego tuvo una aceptación "buena" aquí, pero no la suficiente para demostrar interés en la serie por parte del público, y traer los dos siguientes títulos para la misma consola (FF II y III, amén de que recientemente se han lanzado reediciones de estos y futuros juegos para sistemas más actuales); cuando salió Final Fantasy IV para el Super Famicom (Super Nintendo en Japón), lo quisieron traer para América, pero se dieron cuenta de que el juego era muy difícil para los jugadores de 1991, y que tenían temas... pues poco apropiados para el público infantil que llegase a jugarlo (ay, ya, un besito se les hace demasiado); así, se modificó el juego para hacerlo más fácil y se suavizaron o censuraron algunas cosillas dentro del juego (diálogos, situaciones, hasta ítems en el juego), lanzando lo que en su momento se conoció como Final Fantasy II.
Esto también tiene que ver con el tema de la censura del que hablase en la misma primer temporada de mi blog, en donde las series de animación pasaron por su proceso de "purificación" para no ofender susceptibilidades o confundir al público; el caso de la relación sentimental entre Sailor Uranus y Sailor Neptune, de Sailor Moon, es uno de ellos, ya que aunque en México se adaptó y transmitió tal cual, en Estados Unidos se redujo la relación a un simple parentesco.
Es cierto que la forma de pensar en América y en Japón son muy distintas, ya que allá, aunque nos duela reconocerlo, hay más tolerancia en todos los aspectos, y sin dejar de lado sus tradiciones mano a mano con sus avances tecnológicos y una salud física y mental que, salvo por su enfoque exagerado al trabajo, muchos podríamos aprender un poco de ello.
Pero ese no es el punto al que quiero llegar, sino a lo que ocurre aquí en América, un poco más enfocado a Estados Unidos, ya que, por lo que he comentado, no nos gustan las historias complejas y llenas de matices, en donde las cosas no siempre son de color de rosa, y no porque el mundo sea cruel y obscuro (aunque eso parezca), sino porque queremos ocultar, en nuestras fantasías, de alguna forma una realidad: la humanidad es compleja, y como tal se debe entender, y eso no quiere decir que estemos mal necesariamente, sino que debemos adaptarnos los unos a los otros, y retroalimentarnos.
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