Mostrando las entradas con la etiqueta deportes. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta deportes. Mostrar todas las entradas

martes, 6 de abril de 2010

Deseos de cosas imposibles

No, no me refiero a la canción de La Oreja de Van Gogh... simplemente que, ante el pago de una apuesta, Cuauhtémoc Blanco tuvo que vestir una playera del club de fútbol Guadalajara (odiado rival del club América) durante la emisión de su programa de televisión.

Caray, el Apocalipsis debe estar cerca... ¿luego qué sigue? ¿Que Querétaro sea la sede del Nacional de Pokémon TCG? ... oh, esperen... ya es la sede...

lunes, 19 de octubre de 2009

Premiando los malos ejemplos del deporte

El Premio Nacional del Deporte (PND) se instituyó como un galardón en el que se reconoce la trayectora de los deportistas mexicanos; por lo general se les premia por un logro importante en su respectiva disciplina, o incluso por la trayectoria de triunfos que tenga en su haber. Obvio es, amén del reconocimiento entregado por parte del Presidente de México en turno, se le otorga una cantidad en efectivo.

Para la entrega de este año (el 20 de noviembre), ya se están manejando nombres de quienes están en el proceso de selección, y este año es de destacar el hecho de que entre los "nominados" se encuentra el futbolista Cuauhtémoc Blanco.

Creo que muchos tienen claro que en lo personal tengo una aversión al fútbol mexicano como lo que vemos cada fin de semana, sin embargo, no hace daño saber un poco de quién es quién en dicho espect... er, deporte. Blanco puede ser querido como odiado dentro y fuera de la cancha, y hay que reconocer que se ha esforzado en jugar bien, prueba de ello ha sido su contribución en los pasados partidos de México dentro de la eliminatoria para el Mundial del próximo año, que terminaron en la calificación a dicho evento.

Sin embargo, yo realmente dudo que una persona con una calidad moral tan cuestionable como la de Blanco sea merecedora del PND. Son de dominio público sus contínuos escándalos fuera del ámbito deportivo, especialmente en lo que a cuestiones sentimentales se refiere, ya que no es una persona que tenga mucha estabilidad emocional para mantener una relación de pareja, siendo apenas reciente su ruptura oficial con Rossana Nájera, después de que se publicaran fotografías del futbolista con otra mujer de la farándula en una situación que deja bastante evidente su gusto por las mujeres sin importar su estado civil. También se dijo alguna vez que no cumplía con la pensión alimenticia para la hija que tuvo con una de sus muchas mujeres.

Si bien es cierto que finalmente son cuestiones privadas y que poco nos deberían importar, cabe recordar que en más de una ocasión Blanco ha "sacado el cobre" agrediendo lo mismo a público en general como a prensa especializada, debido a que no tiene lo que se dice una tolerancia a los comentarios no tan buenos hacia su persona.

La cuestión es que, más grave, se ha convertido en un ídolo a seguir por parte de aficionados, incluyendo niños; independientemente de su extracción, su postura, y su lenguaje, queda de manifiesto que no es una persona que se diga precisamente humilde y educada... ¿por qué, entonces, se le debe premiar a una persona con esa calidad moral, aunque juegue bien a patear una pelota? ¿Cuál es entonces el objetivo del certamen? ¿Premiar el esfuerzo y el sacrificio deportivo en aras del crecimiento profesional y personal propio y de los demás al ser un ejemplo, o simplemente llamar la atención al considerar a una persona que no me parece que sea digna de ser un reflejo de lo que debamos ser?

Ojalá y la inclusión de Blanco en esta lista solo sea para que se hable del evento, pero que de ahí no pase. Creo que hay muchos otros deportistas que, sin necesidad de escándalos, han demostrado que tienen lo que se necesita para dar el ejemplo de cómo se deben de hacer las cosas.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Oro... finalmente

Estamos ya en la última semana de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008; a decir verdad, es un evento que me entusiasma mucho cada 4 años, por la variedad de disciplinas y la emoción de los eventos, sobre todo las ceremonias de inauguración y final.
En esta ocasión, China me dejó muy emocionado con su ceremonia de apertura, poniendo de manifiesto toda su bellísima cultura y un amplio despliegue tecnológico y humano.

Naturalmente por cuestión de tiempo no he tenido tanta oportunidad de seguir las pruebas, amén de que la participación de los mexicanos ha sido bastante modesta; no me lo tomen a mal, este año las autoridades deportivas están quedando muy mal al poner de manifiesto (más que en ocasiones anteriores) el poco interés y apoyo, aunque naturalmente no es solo culpa de ellos; me atrevo a decir que nosotros como público tenemos mucho que ver.

Hoy vi en la mañana cuando Guillermo Pérez gana su último encuentro en Tae Kwon Do, ganando nada más ni nada menos que la medalla de oro; la verdad sí me emocionó mucho, no por el hecho de que es paisano mío (de Uruapan, Michoacán), sino porque en todos sus encuentros le echó muchas ganas, peleó bastante bien, y, sobre todo, es un ejemplo de disciplina y esfuerzo constante, aún teniendo en contra no mucho apoyo por parte de las autoridades.

Lo que sí me quedé pensando después es: ok, se ganó merecidamente la medalla, pero, ¿de verdad, como lo dijera un comentarista en TV, eso será recordado por siempre? Me atrevo a decir que no; no porque no haya valido su medalla, ¡al contrario! Sino porque definitivamente los mexicanos olvidamos muy fácilmente algunas cosas que no nos permiten (ya saliéndome un poquito del tema) evitar repetir los errores del pasado. Hace rato leyendo las noticias, el gobernador de Michoacán declaró que "no hay que colgarse del triunfo de Guillermo Pérez"... y si me lo preguntan, eso me sonó bastante absurdo, comenzando por él mismo, ya que dijo además que le va a regalar al nuevo medallista una casa... si eso no es promocionarse a costa de otros, no sé qué es.

Por otro lado, también es un hecho que otros deportes diferentes al fútbol son menos "populares"; sabemos que hay campeonatos nacionales de básquetbol, la liga de béisbol, o incluso la lucha libre (no vamos a meternos ahora en que si es un espectáculo falso), pero yo los veo relegados por la liga de fútbol cada temporada. No es que esté mal que haya fútbol, sino que como que a muchos (público, empresarios, medios de comunicación) se les olvida que hay otros deportes que son igualmente importantes.

Como sea, bravo por Guillermo Pérez, bravo por los participantes olímpicos que se empeñan y esfuerzan en poner en alto el nombre de México en este tipo de eventos... yo, por mi parte, solo me queda esperar el resto de las competencias y la ceremonia de clausura.

lunes, 21 de mayo de 2007

Cruz Azul dopado... y expulsado

Otra vez lunes... y otra vez a trabajar... en fin...

El sábado me di tremenda sorpresa al enterarme por todos los periódicos nacionales que el club de fútbol nacional Cruz Azul, quien había sido semifinalista en el Torneo actual, fue suspendido un partido por registrar para el partido anterior a un jugador, Salvador Carmona, quien reincidió en consumir sustancias prohibidas (como muchos recordaremos, él y otro jugador del mismo club fueron suspendidos un año por el mismo caso, ya hace tiempo) y que la FIFA suspendió de por vida para jugar fútbol. El detalle es que ese partido de suspensión para el club "se cobró" con el segundo partido de la semifinal que disputaría con el Pachuca; conclusión: perdió "por default" y fue eliminado del torneo.

El caso es realmente serio, más allá del desprestigio para el Cruz Azul que con este hecho ha tocado fondo entre su regular actuación en torneos anteriores (y más allá del dinero que debe pagar a patrocinadores y medios que cubrirían el susodicho partido). ¿Qué es lo que está pasando en el deporte? Ya es cada vez más común que se escuche de casos de dopaje, sobre todo habiendo autoridades que regulan el consumo de suplementos a deportistas profesionales... ¿o será que como estamos en México, donde no pasa nada, se nos hace fácil consumir determinadas sustancias, sabiendo que están prohibidas?

Para el caso, por el descuido de "alguien" (el jugador, los médicos, directivos del club, etc.), se ha demeritado al fútbol mexicano como deporte (¿alguna vez fue deporte?), ¿y saben qué es lo peor del caso? Que los únicos que de verdad lo lamentan son los seguidores del Cruz Azul, cada vez más decepcionados por limitar sus ilusiones... a los demás seguidores y autoridades del fútbol mexicano ni les importa mientras no sean afectados, en lugar de que eso sea un llamado a SANEAR este espectáculo y volverlo un evento donde se haga notar la sana competencia y la unión familiar y social, más allá de un espectáculo consumista.

lunes, 30 de abril de 2007

Adiós, Gallos... pero a lo que sigue, por favor

Debido a una comisión de trabajo en el DF (de lo cual pienso hablar después), no estuve tan al tanto de la última jornada del fútbol Mexicano, en donde se definiría el equipo que descendería de liga, quedando el Santos de Torreón y el Gallos Blancos de Querétaro.

Ayer camino a misa no pude evitar preguntarle al taxista dada la cantidad de gente que caminaba por la zona centro de la ciudad ataviados con sus playeras del equipo queretano. Como muchos deben saber, finalmente los Gallos Blancos perdieron su partido, yéndose con ello a la Primera División "A", de donde habían salido hace un año exactamente entre mucha ilusión de sus seguidores.
Lo que no terminó de cuadrarme es que la gente tenía caras largas, tratando de distraerse y "superar" (¿superar? ni que hubieran perdido algo importante); y hoy en la mañana en las noticias vi que unos hasta lloraban por dicho acontecimiento.
Más de una ocasión he hablado de la vanalidad que ha provocado el fútbol, y aunque reconozco que el fútbol es una pasión para millones de personas, hay de pasiones a pasiones. No es lo mismo lamentarte porque perdió tu equipo un partido imporante cuando dio lo mejor de sí, a que se detenga una ciudad catalogada como "trabajadora" porque un mediocre equipo (con la pena, pero los Gallos no tuvieron una buena temporada) simple y llanamente deshecharon su última esperanza de seguir en el máximo circuito.
Aclaro: no me extraña que pasen situaciones como estas, las he visto y peores en otras partes del país... pero sí me desconcierta que ocurra en Querétaro, ciudad catalogada entre las 10 mejores para vivir y que no ha dependido del fútbol para tener una infraestructura industrial, educativa y hasta comercial; dicho en otras palabras, aquí hay cosas más importantes que el fútbol.

En fin, quizá fue un prejuicio que había creado... tal vez resulte que yo soy el inadaptado social al ser minoría (bueno... en muchos aspectos soy minoría =) ) y sentir cierto fastidio al ver un partido de fútbol mexicano. Quizá finalmente a partir de hoy las cosas sigan como si nada, en donde nos dé igual ver a un Gallos Blancos en Primera "A" o en Primera, dado que tenemos otras aspiraciones en la vida... al menos yo (y muchos) sí.

lunes, 2 de abril de 2007

Manifestación por fútbol... ¿útil?

Hace ya casi dos semanas, en el centro de la ciudad de Querétaro se suscitó una manifestación, congregando a mucha gente. No es novedad que se manifiesten en el Centro Histórico de la ciudad (¿verdad, Antorcha, APPO y "maestros"?), pero sí fue inédito hasta donde yo conozco que los manifestantes fueron seguidores del club de fútbol Gallos Blancos de Querétaro, equipo que actualmente participa en la primera división del fútbol nacional.
¿Para qué se manifestaron? Según me comentaron, porque en partidos recientes, ciertas decisiones arbitrales han afectado los resultados en perjuicio del equipo queretano, quien se encuentra a punto de descender a la liga anterior, la Primera "A".
No estoy tan enterado como para dar credibilidad a su petición, ni me interesa; lo que no termino de comprender, es el grado al que llegamos por algo que, con la pena, está sobrevaluado, el fútbol.

Admito que no me agrada ese deporte, pero, vamos, hay muchas cosas que no me agradan y no por eso lo digo si no es importante; el punto es, la "idolatría" que se está dando a un deporte que ha sido corrompido en pro de la fama efímera, el consumismo, y la violencia.
Me acordé hace días de una película protagonizada por Roberto Gómez Bolaños "Chespirito" llamada "El Chanfle", en donde el gran comediante nos muestra desde su peculiar punto de vista el mundo del fútbol mexicano en los años 70-80, más concretamente del Club América. Me quedé pensando cuál era el contexto de aquel América, contra el del América de hoy, ¿y qué creen que enconté? Una diferencia abismal, excepto por un detalle: su gran popularidad, la cual se ha mantenido dentro de la respectiva proporción.
En el pasado, el América era popular porque era (sí, ERA) un buen equipo de fútbol, con un buen nivel futbolístico y sobre todo, con jugadores que daban su mejor esfuerzo, y que hasta cierto punto eran personas sencillas.
¿Qué pasa ahora? Pese a que sigue siendo popular, su nivel de juego dista mucho de los millones de pesos que invierten en los "grandes" futbolistas que tienen (algunos de los que han pasado por ese equipo han sido jugadores internacionales... pero ya retirados de sus ligas); ahora sehan vuelto el equipo favorito de una televisora al grado de hacer "sospechosos" movimientos para que los arbitrajes trabajen a su favor... y... ¿cuál sencillez de los jugadores? Solo uno o dos por ahí se salvan, pero basta con ver las "monadas" que hace Cuahutémoc Blanco tanto dentro como fuera de la cancha.

Obvio, esta situción no es privativa de tan "querido" club (sí, fue sarcasmo); en menor medida esta situación se reproduce en los demás equipos, pero, en promedio, el fútbol mexicano es un deporte, pero extremo para sus aficionados que asisten regularmente al estadio; ¿cuándo fue la última vez que han visto a toda una familia asisitir a un estadio como en décadas pasadas? Ahora muchos de los asistententes a los partidos (sobre todo entre fuertes rivales) creo que lo que menos les interesa el fútbol, sino aplastar a la persona de al lado nada más porque son del otro equipo. ¿Y saben qué es lo peor? Que en lugar de ver al fútbol como un encuentro DEPORTIVO y evitar todo tipo de violencia, tendemos a generar más, argumentando un amor a nuestro equipo favorito que, con la pena, nada nos deja y sí nos quita mucho.

Este tema da mucho de qué hablar, y reconozco que esta vez mi visión no fue objetiva; lo lamento, mi subjetiva opinión de este deporte no me hace pensar en que tenga algo bueno así como está ahorita, ¡sobre todo cuando en pleno domingo no encuentras nada en la TV que no sea fútbol!

martes, 6 de febrero de 2007

¿Solo el estudio o solo el deporte?

En un descansito en mi trabajo el día de ayer, salió a colación el partido de fútbol de hoy en la noche entre México y Estados Unidos. No recuerdo cómo llegamos a hablar del grado escolar de los jugadores de fútbol, pero sí se armó un debate interesante al respecto.

Cuando le comenté hace años a mi padre que iría a una audición para el reality show La Academia (¡claro que fui!... aunque, obvio, no pasé ni de la primera fase), amén de que se molestó muchísimo, me dijo "no estés perdiendo el tiempo, concéntrate en tu carrera". Y en algo de eso me quedé pensando ayer.

Cuando uno se encuentra en la disyuntiva de qué hacer en la vida y medio encuentras tu talento, muchas veces te dedicas solamente a esa actividad, lo cual es bueno porque habla de la dedicación, pero también en ocasiones olvidas otras que son igualmente importantes aunque sea en menor medida. En México pasa mucho esta situación, máxime con los deportistas, y máxime con los futbolistas.

El ejemplo más claro y extremo (hasta bizarro) es el del delantero del Club América, Cuahutémoc Blanco. Debo reconocer que es un buen futbolista, lo cual le ha garantizado un lugar en la Selección Mexicana, pero desgraciadamente su personalidad y su calidad humana dejan mucho que desear. Y, bueno, me da igual si abre restaurantes o se ha metido con no sé cuántas mujeres y tiene varios hijos de ellas. Aquí el problema es que está siendo de alguna forma un mal ejemplo para quienes tienen la motivación de jugar fútbol profesionalmente, ¿por qué? Porque creen que con ser talentoso en el fútbol ya no tienes nada de qué preocuparte en la vida, y por lo mismo, ya no estudian ni se preparan.

En una clase de Educación Física en la secundaria, me acuerdo que el profesor nos dijo que aunque nos dedicáramos al deporte, también termináramos una carrera, para que si algún suceso nos impedía seguir en el deporte (un accidente o enfermedad), echar mano de la carrera y con ello seguir adelante.

No es un secreto que muchos jugadores de fútbol (y otros deportistas) a nivel internacional se han dedicado completamente al deporte, al punto de tener un grado de estudios bajo (en el caso de Blanco, ni la primaria terminó), y, bueno, allá ellos; pero, repito, pienso que están siendo un mal ejemplo al no incentivar a las nuevas generaciones a prepararse íntegramente.

Y, ¿para qué engañarnos? También habemos otros que hacemos lo contrario, ja, ja, ja...