martes, 1 de agosto de 2023
Registro
sábado, 15 de julio de 2023
"Señorita Serena, ¿qué es 'engañar'?"
miércoles, 28 de junio de 2023
Ansiedad
miércoles, 24 de mayo de 2023
A mano
La última vez que escribí aquí algo que no me gustaba de mi trabajo, un jefe lo leyó y no pasó a mayores, pero no me dejó muy tranquilo que digamos. Espero no vuelva a ocurrir varios años después.
Nunca he tenido buena letra; mi ortografía es impecable, mas mi forma de escribir es... digamos que autoencriptada. Evidentemente el estar trabajando con computadoras fue disminuyendo esa capacidad y creo que cada vez escribo peor.
En el trabajo nos pidieron llenar un documento de descripción de puesto; la buena noticia es que ya tengo lo que voy a escribir. La mala, como cada vez que lo piden: debe ser llenado a mano en su totalidad.
Más allá de que no me guste y que mi letra sea poco legible... estamos en 2023, y trabajo en un área dedicada a tecnologías de la información. ¿No es algo arcaico pedir a fuerzas un documento a mano? Si se supone que mi firma es suficiente para validar un documento... ¿por qué no puedo llenarlo en la computadora, revisarlo con calma, imprimirlo y firmarlo?
Supongo que es la burocracia de trabajar en una entidad pública en México.
Por cobardía
miércoles, 17 de mayo de 2023
Viaje Familiar EUA, Día 12
Se me había pasado escribir del último día.
Fue una noche complicada pero más leve de lo que había pensado. Mi mamá llevó una manta a un rincón con su cojín del cuello y se durmió. Un problema menos, pensé.
Me acomodé en una silla y traté de dormir. La verdad no descansé, pero se me pasó rápido el tiempo, mis hermanas también se acomodaron y sin problemas nos tomó la mañana.
Con tiempo desayunamos, revisamos la puerta donde iba a salir el nuevo vuelo, nos desplazamos y finalmente subimos al avión. Por fin íbamos a casa.
Llegando a Querétaro, la principal preocupación era pasar por aduana, por todo lo que traíamos de compras y regalos. Pasamos, llenamos un formato, nos revisaron papeles, nos quitaron una orquídea que mi primo le regaló el miércoles a mi mamá, presionamos el botón, y luz verde. Pasamos.
Saliendo a la sala, caímos en cuenta que olvidamos recoger las maletas de la banda. Nos preocupamos tanto por la aduana que dejamos lo demás. No podíamos regresar, así que fue una lata ir a la aerolínea para pedir las maletas y esperar.
Un rato después, una revisión adicional (que nos pudimos haber ahorrado con la luz verde si hubiéramos recogido en tiempo las maletas), y ya estábamos enfilando a casa de mi hermana.
Recogimos las camionetas, fuimos a comer, y me dejaron en mi casa.
Finalmente ya estaba de regreso de esta odisea. No me quejo en lo absoluto, pero pareciera que al final me estaba enfocando en lo malo o lo complicado que en todo lo vivido en días pasados.
Cansado, desempaqué, me bañé y me puse a descansar.
Un viaje de mucho aprendizaje en términos de cómo moverse en el aeropuerto, el inglés... y pues la convivencia familiar.